HABLAR DE ARTE (I): ¿LÍMITES?
Quizá hemos desgastado algunas palabras, como zapatos viejos. La trahison des images (Magritte, 1929) Se ha declarado la muerte del arte tantas veces que se antoja inútil pretender delinearle como algo que vive o no. Quizá lo que se declara en cada momento es, en realidad, la sensación de dejar atrás, de alguna forma superado, el concepto prevaleciente de lo que se entiende por arte, o lo artístico, hasta ese entonces particular. De algún modo se gana poco con decir esto es arte y aquello no si no hay quien tome en serio lo dicho. The matter of Time (Richard Serra, 2005) | Foto propia Ahora bien, si nos situamos en la lógica del absurdo existencialista, en realidad toda tarea es esencialmente intrascendente para la eternidad; y sin embargo importa que nos importen las naderías, toda vez que ayudan a abrazar la existencia o rechazarla, sortear una angustia que se percibe inherente a la consciencia (habrá que regresar a esto más tarde). Así, lo artístico –y sus límites– como ...